Cuando la cultura no tiene presupuesto
Cuando la cultura no tiene presupuesto
En la República Dominicana solemos repetir que la cultura es “la base de la identidad” y “el alma de la nación”. Sin embargo, cuando llega la hora de asignar presupuesto, esa misma cultura que tanto se exalta queda relegada a la última fila.
Los gestores culturales lo sabemos bien: presentar un proyecto en cualquier barrio o comunidad es enfrentarse casi siempre a la misma respuesta —“no hay fondos”—. Y mientras tanto, los jóvenes que escriben, pintan o hacen música carecen del apoyo mínimo para desarrollarse.
El contraste es doloroso. Se invierte en grandes infraestructuras o campañas mediáticas, pero los talleres que transforman vidas con un simple libro, una tambora o un pincel, sobreviven gracias al esfuerzo personal de quienes creemos en la cultura como herramienta de cambio.
Cuando la cultura no tiene presupuesto, lo que se pierde no son solo actividades artísticas: se pierde prevención social, se pierde identidad, se pierde comunidad. Porque un joven que encuentra en el arte una salida difícilmente encontrará refugio en la violencia o en la desesperanza.
Es hora de que como sociedad entendamos que invertir en cultura no es un gasto: es la mejor inversión que podemos hacer en nuestra gente y en el futuro de la nación.
Post Comment